martes, abril 11, 2017

Francisco Ayala

Enrique nos cuenta Facebook.

Hoy hace diez años, mi amigo, el escritor Francisco Ayala, me invitaba a su casa. Era la primera vez que acudía sin la cámara y estaba bastante nervioso: yo tenía 25 años y él 100. Meses atrás, Luis García Montero me había pedido una fotografía para conmemorar su centenario con una exposición en la Biblioteca Nacional y Ayala quería agradecérmelo. Cuando me preguntó qué quería beber dije que tomaría lo mismo que él y Carolyn, su mujer, nos sirvió un par de whiskys. Eran las seis de la tarde y yo no concebía un whisky a esas horas, menos aún sin hielo, ni coca-cola, pero logré terminarlo mojándome los labios, poco a poco. Ayala se tomó dos. Estuvo lúcido, brillante y repleto de sentido del humor, como en otras tantas ocasiones. Antes de marchar me hizo este regalo y (creo) no es de extrañar que la letra esté un poco torcida...
Esta tarde el whisky va por él. Crónica aquí.











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